viernes, enero 05, 2007

Fundación y Caos.

Continúo con la saga comentando el segundo volumen, que corría a cargo de Greg Bear.

La historia nos sitúa décadas más allá del tiempo en que nos dejó Benford. Un Hari Seldon anciano, intenta atar los últimos cabos de su Plan. Retirado de la vida política, un juicio lo devuelve a las portadas. Una novela de robots y más intrigas políticas, en la que los personajes siguen cuestionándose sus razones para desempeñar los papeles que les han tocado desempeñar. Un cúmulo de acontecimientos acabarán por desembocar en la primera de las llamadas Crisis de Seldon, previa al establecimiento de las Fundaciones.

La segunda entrega mantiene la estructura característica de los originales —también presente en el primer volumen— de cortísimos capítulos numerados, cada uno desde un punto de vista distinto, quizá demasiados en un principio. Junto con la acción y el afán que despierta por saber qué ocurrirá, es el típico libro que te dura poco tiempo. Se lee mejor que el primero, pero a mi juicio no porque mejore la calidad. Más bien me atrevería a decir lo contrario. Al margen de la filosofía robótica que me gustó —pero por otro lado ya es habitual en la saga y no está lo suficientemente explotada—, se nota que la narración es menos rigurosa. No hay nada de toda esa jerga matemática que introdujo Benford y la historia es menos abstracta, más acción tradicional. La inclusión de los poderes psíquicos, por una parte necesaria, contribuye a esta impresión. Y ciertos intentos de eludir las Tres Leyes calvinianas que no terminan de convencer.

Un libro entretenido, fácil de leer, y que ayudará a comprender ciertos aspectos del Universo de la saga. Puede que prescindible. A ver, dicen que el segundo volumen de toda saga suele ser flojillo.


Greg Bear, nacido en 1951, vive en Seattle, en el estado de Washington, con su esposa Astrid (hija de POUM Anderson) y sus dos hijos. Pese a su especialización en Lengua Inglesa por la Universidad de San Diego, utiliza ampliamente los temas científicos en sus narraciones. Por ello algunos comentaristas y editores lo consideran uno de los modernos exponentes de una determinada ciencia ficción: la escrita por profesionales de la literatura interesados por la ciencia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es buena recomendación para entender el tema. Saludos.

K dijo...

No me fio si no es Asimov.