
El horizonte descolgaba el rastro del infatigable rodar del peregrino que condensaba el sueño marciano en su corazón de radioisótopos. Orientaba sus paneles en busca del calor de un sol lejano, como haría la planta moribunda en latitudes escoradas. Como estilete malogrado merced a la profusión de tormentas de polvo, imprimía su burda caligrafía sobre el regolito. Como escalpelo de mundos, abría los secretos de Marte a millones de pares de ojos confinados allende el abismo.
En la foto: huella del rover Opportunity sobre la superficie de Marte.


2 comentarios:
Qué lejano suena todo, verdad? :)
Pasa un buen fin de semana...
Un beso
Hola,preciosas letras van desnudando la integral y pura belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos numantinos...
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